Cuento para trabajar el bullying- La piedra que se convirtió en niño.

Cuento para trabajar el bullying

Tengo el honor de presentar un cuento para trabajar el bullying, ya sea en el aula, en casa o entre amigos. Se trata de un cuento muy especial para mí, lo inventé haciendo senderismo con la inestimable ayuda de mi hija de 6 años. Cerca de un pueblo maravilloso de Burgos, que se llama Tartalés de los montes, pueblo con un significado especial. Allí nació mi padre, Rafael Martínez Armiño, al que va dedicado, la persona más íntegra que he conocido. Creo que, de algún modo, con este cuento uno a dos personas que nunca se pudieron conocer, mi hija y su abuelo.

Andando por el monte, mi hija me comentó que estaba teniendo problemas con 2 niños en el colegio. Así decidí contarle un cuento para trabajar su autoestima, aprendiendo a aceptarse ella misma, valorando por encima de todo cualidades que están en su interior, y que aprendiera asertividad, afrontando las situaciones con integridad. Además de que supiera que sus emociones únicamente dependen de ella misma, no de los demás. A medida que yo se lo iban contando, ella iba añadiendo cosas, y de allí nació este precioso cuento, que fue tomando forma para dotar de herramientas a los niños y niñas contra el bullying y que, hoy, comparto con vosotros.

Espero que os guste y que os sirva.

La piedra que se convirtió en niño- cuento para trabajar el bullying

Nuestro protagonista es una piedra, si, una piedra, Pedro se llamaba e iba a sufrir bullying. Una piedra que estaba en un camino, solitaria y aburrida, la mayoría de veces. Bueno, algunas veces se divertía. El camino estaba al lado de un colegio, y cuando salían o entraban los niños en la escuela cogían piedras y las lanzaban de un lado a otro. Eso le encantaba, cuando sentía como alguien la escogía y la lanzaba podía sentir el roce del viento y la velocidad. Después cambiaba de sitio y tenía una nueva perspectiva del mundo. Eso le gustaba mucho.

La piedra que se convirtió en niño

Pero Pedro, la piedra, en realidad se sentía infeliz. A él le gustaría ser un niño como los que veía cada día saliendo del colegio. Los envidiaba corriendo por el camino, saltando, riendo, y jugando, y cada día lo deseaba con más y más fuerza. Pensaba en la suerte que tenían los chavales, sin embargo, ¿qué podía hacer más que desearlo?. En muchas ocasiones fantaseaba aún con ser el niño más feo del mundo, se decía que no le importaría.

-Me daría igual ser el niño más feo del mundo. Aún siendo feo, sería muy feliz con todos mis defectos.

Pero aquel día ocurrió algo increíble, como por arte de magia, Pedro se convirtió en un niño, tal y como había deseado. En un niño feo, eso sí, y con muchos defectos físicos. Tenía una nariz enorme, orejas puntiagudas, pelo imposible de peinar, era muy alto y delgado con apariencia de desgarbado. Ahora bien, a Pedro le daba totalmente igual, estaba contentísimo por ser un niño.

Al día siguiente se preparó a ir a la escuela con el resto de los niños, y disfrutó con las lecciones del maestro. Le encantaba aprender. Le enseñaron las partes del cuerpo, algo de inglés y matemáticas. Realmente Pedro, como ponía tanta atención en lo que le enseñaban, aprendía rápidamente. De hecho, le resultaba maravilloso escuchar las lecciones del maestro y aprender.

Pero al salir de la escuela pasó algo un tanto desagradable. 3 niños de clase le rodearon y le empezaron a insultar, le decían a modo de cancioncilla

Cuento para trabajar el bullying. La piedra.
Cuento para trabajar el bullying

Pedro nariz gorda, cuerpo desgarbado.

Pero los niños, enseguida vieron que Pedro estaba tan tranquilo. Estaba actuando como lo en su día fue, una piedra. Así, les respondió:

– Si, ya lo sé, pero no me importa. Soy feliz porque puedo venir al colegio, correr, respirar y vivir. Tengo lo más importante en la vida, así que no me importa tener defectos.

Los niños, como veían que Pedro no se inmutaba, se fueron enfadando más y más, y fueron a pegarle, pero Pedro fue esquivando los golpes, mientras los otros niños y niñas de la escuela se ponían alrededor de Pedro y los 3 niños. Hasta que uno de los golpes, impactó en la cara de Pedro. Sin embargo, curiosamente, el golpe no hizo daño a Pedro, en cambio, el niño tuvo un dolor terrible en su mano. Tuvo un dolor como si hubiera golpeado una piedra-

Acto seguido, Pedro, se compadeció del niño y fue a ver que tal estaba, y le dijo:

– Ya sabía que te harías daño golpeándome y tratándome mal, por eso esquivaba los golpes. Aunque vosotros no os deis cuenta, los golpes que dais acabarán haciéndoos daño a vosotros mismos. En cambio, a mí no me afectan, porque sé actuar como si fuera una piedra, a mí no me afectan, porque sé que lo que estoy haciendo, lo hago bien, por mucho que me digáis lo contrario.

En ese momento llegaba la maestra y pudo ver todo lo que había pasado. El resto de niños del colegio, también lo observaron y comenzaron a aplaudir a Pedro. Realmente todos contemplaban la injusticia que habían cometido los 3 niños con él, pero admiraban a Pedro, lejos de prestarse a continuar con la violencia que estaban actuando contra él, les quiso ayudar y la paró. La maestra dijo:

– Hoy creo que Pedro os ha enseñado algo. La violencia se realimenta de violencia, y la manera de pararla es hacer justamente lo contrario.

En ese momento, sucedió algo increíble. Todos los niños que estaban alrededor de Pedro notaron de repente que cambiaba. Se estaba produciendo una metamorfosis, dejando de ser ese niño feo y con defectos, para convertirse en un niño mucho más guapo. Aunque era exactamente igual, todos los niños del colegio lo empezaron a ver de diferente forma. Su cuerpo, nariz, orejas, todo era exactamente igual, pero donde antes contemplaban defectos, ahora admiraban cualidades. Admiraban su personalidad, su fortaleza, la seguridad en sí mismo y su tremenda autoestima y resiliencia, cualidades que están muy por encima de las cualidades físicas.

A partir de ese día Pedro vivió feliz junto a sus compañeros de colegio y todos desarrollaron cualidades importantes para relacionarse entre ellos.

RESUMEN E IDEAS A DESTACAR DEL CUENTO

En este cuento he querido dar herramientas para luchar contra cualquier forma de bullying o violencia que son: la inteligencia emocional, la confianza en uno mismo y la autoestima, y la asertividad.

https://youtu.be/WNzzIlCCBQ8

He querido también destacar que el bullying puede hacer también mucho daño a los agresores, por lo que es necesario trabajarlo a nivel familiar con los niños implicados, y darles herramientas como la tolerancia, la aceptación de la diferencia, y la autoestima.

Jordi Martínez psicólogo
Jordi Martínez, psicólogo

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