Indefensión aprendida

¿Os habéis preguntado alguna vez porqué personas que están siendo maltratadas no lo denuncian? ¿habéis oído hablar de la Indefensión aprendida?

Seguro que habéis escuchado algún caso de  violencia de género. Me refiero al típico caso que todo el entorno conoce el maltrato, pero la mujer no hace nada, tiene una actitud pasiva en la que parece que consiente el maltrato.  O no sé si recordáis la película “La lista de Schindler” en qué hay unas escenas horrorosas en que los judíos, todo y saber que los iban a matar o torturar, no hacían absolutamente. Ni siquiera ese último acto de rebeldía, que no cambiará nada, pero por lo menos te permitirá hacer un último intento de lucha.

Hoy vamos a intentar entender este fenómeno, que ha sido llamado la indefensión aprendida.

EXPERIMENTO DE MARTIN SELIGMAN

En el año 1969 Martín Seligman y colaboradores realizaron un importante experimento con animales, con perros. Un experimento que probablemente hoy en día, por razones éticas , no se podría realizar.  Básicamente consistió en trabajar con 2 grupos de perro, que estaban en jaulas. A los dos se les aplicaban descargas eléctricas, pero solo uno de los grupos podía pararlas tocando una palanca. Después de acostumbrarse a estos estímulos se les introdujo en otra jaula dividida en 2 partes, una donde se aplicaban descargas y otra no. Fácilmente podían saltar de una a la otra. El resultado fue que los perros que en la primera parte del experimento habían tenido control de la palanca, saltaban sin dificultad. En cambio, los perros que no habían tenido esta oportunidad, no lo hacían, aun resultado tremendamente fácil.

A este fenómeno se lo definió como Indefensión aprendida, y rápidamente se vio su paralelismo en algunas situaciones con personas.

Características

  • Perdida de sensación de control. Es como si los acontecimientos no responden a nada de lo que hacemos. Da igual que trabaje bien o mal, no voy a ser bien valorado por ejemplo.
  • Generalización a otros ámbitos que están bien en nuestra vida. Puede que el problema se haya generado laboralmente o en la pareja o en cualquier otro ámbito. Pero mentalmente lo generalizaremos al resto. Se entra en un círculo sin fin que ocupará todos los ámbitos
  • Sensación de tristeza, antesala de la depresión. Escasa motivación para realizar cualquier actividad. Ganas de estar recogido siempre.
  • Suele venir acompañada de ansiedad, ya que aunque la persona baja los brazos y no hace nada por evitarlo, tendrá igualmente un miedo importante.
  • Dejar de luchar, ya que entras en la creencia que no cambiará nada
  • Baja autoestima. El pensamiento es que la persona se merece lo que le está pasando por qué no vale para nada.
  • Normalmente se da en personas con más capacidad de generar pensamientos negativos, catastrofistas o creencias limitantes.
Ver video explicativo

EJEMPLOS

  • Un ejemplo típico es en las situaciones de maltrato dentro de la pareja. La persona maltratada extiende su indefensión a otros ámbitos, laboral, amistades, familia o académico y se mete en un círculo que se retroalimenta. De repente el problema deja de ser el maltratador para ser ella misma el centro
  • Pasa lo mismo, compañeros que atormentan al niño, el niño se cierra con la familia y con el entorno. Se auto limita y se culpabiliza de la situación.
  • Notas escolares
  • Acoso laboral
  • lactancia

TRATAMIENTO

La buena noticia es que tal y como la indefensión aprendida se aprende, también se puede desaprender. Aunque a veces, desaprender lo aprendido resulta más difícil que aprender.

Lo peor que se puede hacer en estos casos es decirle a la persona que huya de esa situación, que se aleje de la persona o que se enfrente. Obviamente que no lo podrá hacer y decírselo únicamente hará que entre todavía más en la indefensión aprendida, ya que la haremos ver todavía más incapaz y la reforzará negativamente.

¿Pero qué hacer?

  • Romper las generalizaciones. La persona está metida en una situación difícil, no hay duda, de la que es difícil salir. Pero hay otros aspectos de su vida que se encuentran bien y hay que preservarlos, reforzándolos. “Estoy de acuerdo en que tu situación sentimental es difícil, pero eres una magnífica profesional, tienes muchos amigos que siguen estando ahí porqué eres buena amiga,, no dejes de tenerlo en cuenta”. Reforzándola en los ámbitos que está bien, la persona conseguirá recuperar el control de espacios perdidos y conseguimos levantar la autoestima, y por tanto la dotamos de herramientas para atacar el problema principal.
  • Prestar mucha atención al lenguaje interno. Como nos hablamos a nosotros mismos. Intentar cambiar mensajes negativos, catastrofistas o creencias erróneas por mensajes más positivos o creencias racionales. “No valgo para nada”, “no soy capaz de nada”.
  • Y si no es posible cambiar, acudir a un profesional para revertir la situación.

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