Psicología inversa o reactancia

A veces hay niños a los que les cuesta comer fruta. Una táctica muy común y conocida entre los padres es decirle lo siguiente: «no te comas esa manzana que me la voy a comer yo, ni se te ocurra comerla! «. El mensaje que le llega al  niño es de prohibición, le prohibimos comer la manzana y ello, en muchas ocasiones, hace que el niño desee la manzana con más fuerza. Seguramente alguna vez lo habéis utilizado no?, sino, echad un vistazo al video, es muy exagerado pero muestra lo que quiero decir, y como mínimo os echaréis unas risas.

O que me decís de la atracción de las rebajas. Unos artículos que van a estar únicamente por un tiempo limitado, bien por qué se acaben las rebajas o bien por qué se los lleve otro. Seguramente a ti no pasa, pero el caso es que las rebajas funcionan desde hace muchos años, y además se crea el Black friday, fuera stock y un largo etcétera de campañas comerciales.

Sale un anuncio por TV que ofrecen un fantástico reloj, pero únicamente durante un tiempo limitado. De repente, somos conscientes que en unos minutos perderemos la libertad de poder comprarlo. Es una técnica de venta que funciona hace años, y creedme, cada día se venden artículos mediante este sistema.

Y que me decís de la atracción emocional, una persona que finge indiferencia, precisamente, para llamar la atención de la otra persona, de la que está muy interesada. Seguramente sabéis de lo que hablo porque lo habéis utilizado o lo han utilizado con vosotros.

Son conductas que habitualmente realizamos de manera instintiva. Sabemos que funciona pero desconocemos el porqué. La psicología las ha estudiado. Se le denomina psicología inversa, reactancia o efecto Gauche. ¿Pero por qué funciona y que hay detrás de ello? Vamos a verlo en el siguiente artículo.

El efecto Gauche o reactancia es una acción consciente y manipulativa, que persigue conseguir una reacción emocional contraria o en contradicción a regulaciones que afectan nuestra libertad. Por tanto, estamos hablando de manipulación.

Ello sucede principalmente por un sesgo cognitivo, y que por tanto, nos separa de pensar racionalmente en las consecuencias de nuestra decisión o punto de vista.

Básicamente, los sesgos cognitivos están pensados para facilitarnos la vida y no tener que pensar tanto. Son atajos cognitivos que nos ahorran energía, aunque a veces puedan jugarnos una mala pasada.

Este sesgo cognitivo actúa en el cerebro, ante una amenaza que coarta nuestra libertad, automáticamente, tiende a escoger la opción inversa, ya que la libertad es un bien absolutamente necesario para nosotros. Utilizar la reactancia conscientemente es un acto plenamente manipulativo, y ser conscientes de ello puede darnos cierta ventaja. Desconocerlo, en cambio, nos puede perjudicar, y si no, pensad en algún momento en aquella conversación típica en qué queréis a toda costa hacer cambiar de opinión a otra persona y cuanto más insistís, más se enroca la persona y más difícil resulta hacerle cambiar de opinión, aunque creéis firmemente que la razón os avala. Pero no hay manera.

Por tanto os recomiendo también tenerlo en cuenta para cuando no conseguimos lo que pretendemos. No insistáis para hacer cambiar de opinión a una persona si con ello puede sentir coartada su libertad de elección.

Pero, vamos a ver los casos en que más se utiliza la reactancia:

Reactancia con los niños y adolescentes

Comúnmente llamada psicología inversa. Es gracioso el video verdad?. Es muy fácil de usar y conseguir resultados, pero hay que tener cuidado en usarla en exceso o en los mismos contextos porque dejará de ser efectiva. Creedme que en muchas ocasiones si no la aplicamos correctamente se nos quedará una tremenda cara de bobos al notarlo.

Un ejemplo típico es con un niño que no come fruta, le sacamos una pera y una manzana y le decimos que hoy no comerá manzana, ya que me la voy a comer yo, y para él será la pera. Automáticamente se creará una reacción que precipitará su deseo sobre la manzana (el objeto contrario que no puede ser para él). Se la cortamos y la comerá sin darse cuenta y contento de haber defendido su libertad de decisión. Claro está, desde el principio queríamos que comiera una manzana. Aunque tengo que confesar una cosa llegados a este punto. Ayer la táctica me falló estrepitosamente y mi hijo me dijo:- «Vale, cométela». Me quedé totalmente pasmado, creo que la he utilizado en exceso, mi hijo no tenía hambre y me conoce muy bien después de convivir juntos a todas horas 6 meses por la pandemia

Con adolescentes puede resultar también muy útil, ya que precisamente buscan separarse de los adultos, por eso, a veces las prohibiciones generan el efecto contrario y fuertes discusiones.

Si queréis que un adolescente haga algo, intentad prohibirlo, existen muchos números de que al final lo hagan. Aunque mucho cuidado con abusar de la herramienta. Y además, la mente del adolescente tiene algunas particularidades que tenéis que conocer. Leer carta a un adolescente.

Reactancia en el amor

Este tema siempre suele interesar mucho, aunque daría para escribir un libro, voy a intentar resumirlo mucho.

Para provocar el sesgo cognitivo en el amor, o en la atracción sexual el primer paso que se ha de realizar es necesariamente con una primera llamada a la atención. La persona ha de sentirse deseada en un primer momento, ya que de otro modo no se dará cuenta absolutamente de nada. Una vez hecha la primera llamada de atención, colocáis a la persona en una zona cómoda, una zona de confort, se sabe deseada y eso está bien, pero es una posición  inmovilista, que alimenta la libertad de elección de la persona y en la que se encuentra a gusto. «Me encanta gus

Una vez creada esta llamada de atención, intentaremos crear indiferencia, u otros sentimientos contrarios al amor para generar precisamente la reactancia. Ello, es justamente, lo que crea en la persona el efecto deseado de reactancia, ya que ve peligro en su propia libertad de elegir, y le hace despertar sentimientos de amor por la otra persona. De repente, algo que tenía asegurado deja de estarlo, y el sesgo cognitivo empieza a actuar para recuperarlo, para recuperar la libertad de elección. Si hemos llegado a este punto, conseguimos nuestro propósito. También nos puede suceder al revés, que sentimos atracción por una persona que nos rechaza. En ese caso nosotros mismos estamos generando reactancia, cosa que puede acarrear perfectamente pasarlo muy mal.

Lo explico todo en el siguiente vídeo.

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