Técnica de respiración. Relajación

La relajación

Vamos a seguir avanzando en el estudio de la ansiedad. En pasados artículos hemos desentrañado causas y tratamiento para la ansiedad. Recientemente, hemos recibido algunas consultas en que nos piden alguna técnica de relajación fácil para controlarla. Creo que a través de la respiración, podemos ser capaces de controlar buena parte de los procesos ansiógenos.

Para ello, hay que tener en cuenta algo crucial, que la ansiedad nace de un miedo irracional. Nos lo puede provocar cualquier anticipación de un problema futuro, o incluso la asociación que hemos hecho en el pasado de un problema con un estímulo. La relajación será lo contrario.

Voy a poner un ejemplo muy claro. Una persona tiene un problema puntual en el trabajo. Un día, desplazándose en autobús a trabajar, piensa en el problema y desarrolla síntomas de ansiedad (sudoración, nerviosismo, hiperventilación, etc).

El problema laboral se resuelve totalmente, pero la persona, cada vez que entra en el autobús tiene dichos síntomas. Es más, también le pasa en casa cuando visualiza la situación del autobús. Entra en la fase de evitación, lo cual hace que su miedo sea confirmado, obviamente de una manera errónea. Sin embargo, por más que se repite mentalmente que es irracional, no logra bloquearlo. No consigue realizar una relajación provocándolo.

En la derecha vemos el esquema en el que se ha metido la persona. Cuanto más lo intenta controlar con el pensamiento, más se da cuenta de su incapacidad de control y de su propia vulnerabilidad. Ello hace que se agrave el problema, entrando en una espiral sin salida. ¿Qué hay del problema laboral inicial que lo generó? Ha quedado totalmente diluido.  Sí que en cambio se ha desarrollado el miedo al miedo. Aquí es totalmente imposible la relajación.

Pero, porque no podemos controlar la ansiedad?

Para ello, tenemos que pensar que nos encontramos delante de una emoción: «el miedo«. Por tanto, ésta es procesada desde el Paleocortex, nuestro cerebro más primitivo, más rápido e irracional. De nada servirá que intentemos controlar esa emoción desde el pensamiento, que se procesa a través del Neocortex. Una y otra vez nos servirá para agravar el problema ansiógeno. Nuestros pensamientos tenderán a confirmarlo, erróneamente.

La manera de controlar la ansiedad será desde el paleocortex y con procesos inconscientes. Ahora bien, siempre tendremos que ser conscientes de los procesos que estamos estableciendo.

La respiración es un proceso automático que nos permite llegar al paleocórtex, y, por tanto, al proceso emocional. Por tanto, nos servirá en una primera fase, para empezar a controlar la ansiedad. ¿Pero, sabemos respirar? Os dejo este vídeo en el que de una manera sencilla os indico una técnica de respiración, que espero que os sirva.

La técnica de relajación

Jordi Martínez psicólogo
Jordi Martínez, psicólogo

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