TDAH. Una explicación completa.

El TDAH o trastorno por déficit de atención (con o sin hiperactividad) es un trastorno muy frecuente, afecta al 5% de la población, y una de las 3 causas más importantes de fracaso escolar, entre otros problemas asociados. Se calcula que 2/3 partes lo siguen padeciendo en edad adulta.

Además del fracaso escolar está fuertemente asociado al bulliying escolar, problemas emocionales y graves problemas familiares.

Una detección temprana es clave para minimizar los efectos del trastorno.

Qué es?

El trastorno por déficit de atención se trata de un trastorno del neuro-desarrollo con una base orgánica y neurológica, que afecta directamente sobre las funciones ejecutivas de la atención, concentración, control de impulsos y social.

Afecta sobre todo a la corteza prefrontal y 2 neurotransmisores (la dopamina y la noradrenalina). Básicamente, la corteza prefrontal, donde reside la capacidad de fijar la atención y el control de impulsos se activa con lentitud y ello hace que dificulte estos procesos.

Principalmente, si se desarrolla el trastorno se manifestará durante la infancia y se detectará en edad escolar, por los problemas comportamentales que lleva asociados.

El TDAH tendrá consecuencias académicas, ya que normalmente va asociado al fracaso escolar. Consecuencias en las relaciones sociales, ya que serán personas inadaptadas (muchas veces ligado al bulliying). Consecuencias en el control de la conducta y comportamiento y consecuencias en el área anímica, ya que ellos mismos se perciben como vagos e incompetentes

Las causas

El 70% de la causa del TDA es genética. Por tanto, los genes encargados del desarrollo de esa parte del cerebro, principalmente la corteza prefrontal no completan su cometido y no se puede desarrollar la capacidad de atención, concentración y control de impulsos.

El resto de causas pueden ser gestacionales y van asociadas con problemas durante el embarazo, y ahí entra el abuso de sustancias (alcohol, tabaco, drogas), prematuridad u otro tipo de causas que hayan alterado la normalidad en la gestación. Pero en cualquier caso, esas causas inciden en el desarrollo de la corteza prefrontal.

Tipos

Existen 3 subtipos:

  • Tipo inatento. Será el niño ensimismado, que parece ausente, y que tiene dificultades en captar el estímulo relevante y que es propenso a olvidar las cosas.
  • Tipo hiperactivo. Será el niño que se mueve constantemente, que no se puede quedar quieto, que no para de hablar. Muchas veces se anticipa en la conversación para dar la respuesta antes de tiempo y antes de tener toda la información.
  • Combinado. En que se darán ambas circunstancias al mismo tiempo.

Diagnóstico en el TDAH

El diagnóstico se basa en criterios marcados por el DSM-V y por CIE que básicamente establecen si se cumplen los síntomas de dificultad en la capacidad de atención, concentración, planificación, control de impulsos y problemática social.

Son criterios sumamente subjetivos y se requiere la valoración de un profesional de los mismos. Actualmente no existen pruebas de neuroimagen que confirmen el diagnóstico al 100×100, por tanto desconfiad de los profesionales que hacen valoraciones rápidas. Para un diagnóstico fiable harán falta las siguientes pruebas:

  • Valoración médica. Será conveniente antes de nada acudir a médico o pediatra para realizar una exploración completa y descartar cualquier otra patología.
  • Evaluación psicológica completa. Que incluirá la parte emocional y una prueba de capacidad intelectual, ya que se ha visto que el perfil suele arrojar una memoria de trabajo y velocidad de procesamiento bajas y en cambio un índice de comprensión verbal y razonamiento perceptivo normalizados. Del mismo modo, se recomienda complementarlo con otras pruebas que midan los procesos de atención.
  • Evaluación familiar. Con escalas de comportamiento, que se hará a través de un cuestionario guiado por el profesional.
  • Evaluación escolar, con historia académica y comportamiento en el aula.

En caso de que no se hayan realizado todas estas acciones, en ningún caso, se podrá diagnosticar y empezar el tratamiento.

Tratamiento en el TDAH

Entramos en un punto muy polémico en los últimos años, ya que si el trastorno está bien diagnosticado se recomienda tratarlo farmacológicamente con metilfelinato, se trata de un fármaco que es básicamente anfetamina, una droga que en caso de no sufrir TDAH es un estimulante. Es precisamente esta lentitud en la corteza prefrontal, que en el caso de administración de metilfelinato permite su estimulación y adquirir los niveles idóneos de las funciones ejecutivas dañadas.

En cualquier caso, el peligro estriba en administrar el farmaco después de un mal diagnóstico, pues veremos rápidamente que los efectos del farmaco son perjudiciales y habrá que dejar de administrarlo.

El tratamiento farmacológico se tiene que acompañar de tratamiento psicológico que se orientará:

  • Tratamiento cognitivo conductual
  • Tratamiento psico-educativo
  • Pautas familiares
  • Pautas académicas

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